lunes, 25 de marzo de 2013

El Modelo Capitalista.


Unidad IV
El Modelo Capitalista.
El Estado Sus Políticas Públicas Y Medios De Comunicación Su Papel Como Factor Determinante De La Exclusión.

INTRODUCCION
Empezamos con la idea revolucionaria de nuestro presidente Chávez que propone cambiar el modelo capitalista por el socialista.
El 15 de Octubre  según Salamanca, España, en declaraciones a la prensa a su salida de la primera sesión de trabajo de la Cumbre Iberoamericana, reportó PL.
Estamos planteando retomar el socialismo, un socialismo nuevo, fresco, del siglo XXI. Pero yo también decía que no hay tiempo para el debate y es una de las críticas que hago siempre en las cumbres.
Reiteró que en estas cumbres el cómo se debe acabar con la pobreza es fundamental y lo que hemos venido diciendo es que en el marco del modelo capitalista y neoliberal es imposible terminar con la pobreza en América Latina.
El capitalismo, argumentó, es el culpable del desastre más grande que los pueblos de América Latina han vivido en toda su historia. Se trata de romper ese modelo donde el estado juegue un papel distinto, que se convierta en un Estado social, de justicia donde la sociedad asuma protagonismo.
Expresó que además de esa propuesta Venezuela trae otra a la cumbre en un momento coyuntural, que es la creación de un Fondo Humanitario Iberoamericano.
Lo cual a nosotros nos parece muy bien y provechoso para Venezuela como para aquellos países aun superiores y Desarrollados ya que el Presidente Chávez estimó que el financiamiento del Fondo  podría hacerse con recursos provenientes del diez por ciento (10%) de la deuda externa  del mundo en desarrollo, así como un porcentaje de los gastos militares (10%),  de las confiscaciones al narcotráfico y a la corrupción internacionales y un impuesto mundial a las transacciones especulativas y a los paraísos fiscales que existen en el planeta. Lo que nosotros traducimos en unas palabras mas clara al sentido real humanista menos guerras, menos explotación del hombre por el hombre y darle a los más vulnerables verdadera justicia social.
En realidad comprenderán mejor  lo que queremos expresar al leer este interesante trabajo del modelo capitalista.

EL MODELO CAPITALISTA
EL ESTADO SUS POLÍTICAS PÚBLICAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN SU PAPEL COMO FACTOR DETERMINANTE DE LA EXCLUSIÓN.
Este complejo Concepto de exclusión social del nuevo marco en el que engloba a la pobreza pero más allá; la exclusión social se define por la imposibilidad o dificultad intensa de acceder a los mecanismos de desarrollo personal e inserción socio-comunitaria y a los sistemas preestablecidos de protección. Son buenos los cambios que estamos viviendo aunque muy profundos  en los aspectos fundamentales que fueron asentados por la sociedad industrial avanzada del siglo XX. La realidad se mueve, se transforma y lo hace a gran velocidad.
La existencia de sectores socialmente excluidos, en el marco de las nuevas sociedades postindustriales es una realidad ampliamente asumida. Sin embargo, los niveles concretos de conocimiento sobre esta realidad están todavía hoy claramente por debajo de lo deseable.
El impacto de los grandes cambios tecnológicos ha modificado totalmente el industrialismo. Desde el punto de vista productivo, Se han superado las estructuras. La sociedad del conocimiento busca el valor diferencial, la fuente del beneficio y de la productividad en el capital intelectual frente a las lógicas anteriores centradas en el capital físico y humano. Lo que está en juego es la propia concepción del trabajo como elemento estructurante de la vida, de la inserción y del conjunto de relaciones sociales. Y, en este sentido, las consecuencias más inmediatas de esa reconsideración del trabajo afectan en primer lugar a lo que podríamos denominar la propia calidad del trabajo disponible.

LOS COMPONENTES DE LA EXCLUSION.
Podríamos ante todo afirmar que la exclusión social desde un punto de vista estructural, como realidad de hecho, no es algo básicamente nuevo tiene antecedentes claros en el marco histórico de las sociedades contemporáneas en forma de necesidades colectivas intensas, en otros momentos y lugares, desde el inicio de los procesos de industrialización y urbanización masiva, durante los siglos XIX y XX, la exclusión social expresa la nueva configuración de las desigualdades en el contexto actual de transición hacia la sociedad del conocimiento. La cuestión social se transforma y adquiere una nueva naturaleza en las emergentes sociedades tecnológicas avanzadas. La exclusión social es, en buena parte, el reflejo de esa naturaleza. La vieja sociedad industrial en su fase madura presenta polarizaciones unidimensionales, lineales, generadas por la lógica de clase, que no llegan a romper los parámetros básicos de la  integración social. La exclusión, en un contexto de creciente heterogeneidad, no implica sólo la reproducción más o menos ampliada de las desigualdades verticales del modelo industrial. La exclusión implica fracturas en el tejido social, la ruptura de ciertas coordenadas básicas de integración, en consecuencia, la aparición de una nueva escisión social en términos de dentro / fuera. Generadora, por tanto, de un nuevo socio grama de colectivos excluidos.
Las fronteras de la exclusión son móviles y fluidas; los índices de riesgo presentan extensiones sociales e intensidades personales altamente cambiantes. La exclusión social es un fenómeno multifactorial y multidimensional. No se explica con arreglo a una sola causa. Ni tampoco sus desventajas vienen solas: se presenta en cambio como un fenómeno poliédrico, formado por la articulación de un cúmulo de circunstancias desfavorables, a menudo fuertemente interrelacionadas. Tiene un carácter complejo, formado por múltiples vertientes. La exclusión difícilmente admite definiciones segmentadas. Una sencilla explotación de las estadísticas nos muestra las altísimas correlaciones entre, por ejemplo, fracaso escolar, precariedad laboral, desprotección social, monoparentalidad y género. O bien entre barrios guetizados, infravivienda, segregación étnica, pobreza y sobre incidencia de enfermedades. Todo ello conduce hacia la imposibilidad de un tratamiento unidimensional y sectorial de la exclusión social. La marginación, como temática de agenda pública, requiere abordajes integrales en su definición, y horizontales o transversales en sus procesos de gestión. No podemos dejar a la exclusión al margen de la política. La exclusión social no está inscrita de forma fatalista en el destino de ninguna sociedad. Como no lo está ningún tipo de desigualdad o marginación. Al contrario, la exclusión es susceptible de ser abordada desde los valores, desde la acción colectiva, desde la práctica institucional y desde las políticas públicas. Más aún, en cada sociedad concreta, las mediaciones políticas y colectivas sobre la exclusión se convierten en uno de sus factores explicativos clave. En otros momentos históricos, por ejemplo en las etapas centrales de la sociedad industrial, el colectivo sometido a relaciones de desigualdad y subordinación había adquirido subjetividad propia y, por tanto, capacidad de autoorganización social y política. Se había convertido en agente portador de un modelo alternativo, con potencial de superación de las relaciones de desigualdad vigentes. Ello no pasa con la exclusión. Los colectivos marginados no conforman ningún sujeto homogéneo y articulado de cambio histórico, visible, y con capacidad de superación de la exclusión. De ahí que sea mucho más complicado generar procesos de movilización y definir una praxis superadora de la exclusión. De ahí también que a menudo se cuestione la posibilidad de mediaciones políticas emancipatorias sobre la exclusión. Y se imponga con facilidad, en cambio, una cierta perspectiva cultural que lleva a considerar la exclusión como algo Inherente a las sociedades avanzadas del siglo XXI.

Los grandes factores generadores de exclusión que operan con determinantes magnitudes en la estructura de la exclusión. Seria la fragmentación tridimensional de la sociedad, caracterizada en tres planos:

a)    La diversificación étnica derivada de emigraciones de los países más pobres, generadora a falta de políticas potentes de multiculturalidad e inserción  de un escenario de precarización múltiple (legal, económica, relacional y familiar) de un buen número de colectivos inmigrantes;

b)    la alteración de la pirámide de edades, con incremento de las tasas de dependencia demográfica, a menudo ligadas a estados de dependencia física;
c)    la pluralidad de formas de convivencia familiar con incremento de la monoparentalidad en capas medias y populares. La erosión de la familia patriarcal clásica, junto a la debilidad de las políticas públicas de educación infantil y de atención a la vejez, y junto a las aún fuertes dificultades de articulación entre esfera doméstica y empleo de calidad, propician nuevas dinámicas de riesgo social en amplios colectivos de mujeres. El impacto sobre el empleo de la economía postindustrial Cabe considerar, en segundo lugar, el impacto que sobre el mercado de trabajo, el empleo y las relaciones laborales desencadena la transición hacia el modelo de economía información al con esquemas de producción posfordistas. Desde luego, los impactos son múltiples y en muchas direcciones. Para sectores relevantes de la sociedad, el cambio económico puede haber generado un abanico de nuevas oportunidades impensable en periodos anteriores. Pero no podemos obviar que todo cambio económico, inscrito en la lógica del capitalismo, genera perdedores históricos. En este caso, perdedores empujados hacia procesos de exclusión, plasmados en nuevas realidades conectadas a la esfera laboral: desempleo juvenil de nuevo tipo, estructural y adulto de larga duración; trabajos de baja calidad sin vertiente formativa; y empleos de salario muy bajo y sin cobertura por convenio colectivo. Todo ello nos remite y puede sintetizarse en dos fenómenos.
d)    Las trayectorias lineales y rápidas de los jóvenes hacia el empleo industrial asalariado son hoy residuales. Han dado paso a un abanico de itinerarios muy complejos y dilatados en el tiempo. Los itinerarios de inserción recorridos por jóvenes con intensas carencias formativas y débiles resortes de aprendizaje, que dan acceso estricto a empleos eventuales, precarios y no generadores de ningún tipo de vínculo grupal o comunitario, construyen unas condiciones propicias para un nuevo espacio de exclusión social juvenil.
e)    La irreversible flexibilidad de los procesos productivos en la economía información al ha servido de argumento en algunas sociedades, entre ellas la española, para impulsar procesos paralelos de destrucción de empleo y de desregulación laboral, con erosión de derechos laborales y debilitamiento de los esquemas de protección social tradicionalmente ligados al mercado de trabajo. Ello ha generado nuevos espacios sociales de exclusión, que afectan no sólo a la población más joven, si no también y sobre todo a colectivos adultos con cargas familiares. El déficit de inclusividad del estado de bienestar .Finalmente, puede sostenerse que el déficit de inclusividad del estado de bienestar opera como un tercer factor clave. Y lo hace en un mínimo de dos planos. Se han ido consolidando, por una parte, fracturas de ciudadanía a partir del diseño poco inclusivo y en ocasiones del fracaso implementador de las principales políticas clásicas de bienestar: por ejemplo, la exclusión de la seguridad social de grupos con insuficiente vinculación al mecanismo contributivo, o la exclusión de sectores vulnerables al fracaso escolar en la enseñanza pública de masas. Se ha ido incrementando, por otra parte, el carácter segregador de ciertos mercados de bienestar con una presencia pública estructuralmente débil: por ejemplo, los mercados del suelo e inmobiliario. Hecho que provoca no sólo la exclusión del acceso a la vivienda de amplios colectivos sociales, si no también pautas de fractura social en el territorio (barrios en crisis). La fragmentación de la sociedad, el impacto sobre la esfera laboral de la economía postindustrial y el déficit de inclusividad de las políticas clásicas de bienestar no operan de forma aislada entre sí. Se interrelacionan y, a menudo, se potencian mutuamente. Las dinámicas de exclusión social se desarrollan al calor de estas interrelaciones. Ciertos colectivos inmigrantes, por ejemplo, no sólo ocupan las posiciones más marginales en la división étnica del trabajo, padecen también obstáculos de acceso a los sistemas de protección social, y son muy vulnerables a la discriminación en el mercado de la vivienda. Sectores de población dependiente, de edad avanzada, quedan con facilidad excluidos de unos servicios sociales con tasas muy bajas de cobertura. O bien comunidades que habitan barrios periféricos segregados sufren con mayor intensidad el desempleo de larga duración o la inserción laboral en precario. En definitiva, se plasma en la realidad el carácter multifactorial y multidimensional de la exclusión.

LAS POLITICAS DE RESPUESTA.
La complejidad de factores y de dinámicas cruzadas que, como sabemos, plantea la exclusión social, sitúa muy alto el listón para combatir ese fenómeno que amenaza la cohesión social presente y futura de nuestras sociedades. Parece claro que no podemos aplicar las políticas de bienestar surgidas y coherentes con las situaciones de desigualdad estable y concentrada de la sociedad industrial a contextos muy distintos. No nos parece que sea posible tampoco seguir considerando a la exclusión social como una situación personal, poco o nada arraigada en factores más estructurales. Se reacciona ante la pobreza con medidas asistenciales y paliativas. Y se hace desde una visión clásica de asistencia social. Y esa manera de abordar la exclusión sólo provoca estigmatización y cronificación. Requiere buscar las respuestas en dinámicas más “civiles”, menos dependientes de lo público o de organismos con planteamientos estrictamente de caridad. Requiere armar mecanismos de respuesta de carácter comunitario, que construyan autonomía, que reconstruyan relaciones, que recreen personas. Creemos que el factor esencial de la lucha contra la exclusión hoy día, pasa por la reconquista de los propios destinos vitales por parte de las personas o colectivos afectados por esas dinámicas o procesos de exclusión social. Lo cual, precisa armar un proceso colectivo que faculte el acceso a cada quién a formar parte del tejido de actores sociales, y por tanto, no se trata sólo de un camino en solitario de cada uno hacia una hipotética inclusión. No se trata sólo de estar con los otros, se trata de estar entre los otros. Devolver a cada quién el control de su propia vida, significa devolverle sus responsabilidades, y ya que entendemos las relaciones vitales como relaciones sociales, de cooperación y conflicto, esa nueva asunción de responsabilidades no se plantea sólo como un sentirse responsable de uno mismo, sino sentirse responsable con y entre los otros. Queremos plantear algunas formulaciones que, desde nuestro punto de vista, pueden permitir avanzar, desde estas perspectivas, en nuevas fórmulas de lucha contra la exclusión. Si la exclusión tiene un carácter estructural, las acciones públicas, desde lógicas políticas propias y explícitas, deben tender a ser también estratégicas, y tendentes a debilitar los factores que generan precariedad y marginación. No es un problema sólo de empleo, por ejemplo. La inserción a través del empleo se ha convertido en un elemento clave, y diríamos que inevitable, en la lucha contra la exclusión. Pero, sin negar que ese es y seguirá siendo un factor muy importante en el camino para reconstruir un estatus de ciudadano completo, hemos de recordar que si la exclusión tiene, como decíamos, una dimensión multifactorial y multidimensional, las formas de inserción han de ser plurales Por otro lado, si la exclusión presenta una configuración compleja, las políticas que traten de darle respuesta deben tender a ser formuladas desde una visión integral, y debe plantearse su puesta en práctica desde planteamientos transversales, con formas de coordinación flexible, y desde la mayor proximidad territorial posible. En la concepción que defendemos, la inclusión se presenta como una dinámica que se apoya en las competencias de las personas. Y que se hace además en un contexto social y territorial determinado. La inserción se nutre de la activación de relaciones sociales de los afectados y de su entorno, y tiene sentido si consigue no sólo dar salidas individuales a este o aquel, sino que sus objetivos son los de mejorar el bienestar social de la colectividad en general. Las distintas políticas presentes en el territorio (sanidad, educación, desarrollo económico, ayuda social, transporte, cultura,) presentan una lógica de intervención excesivamente sectorializada, cuando son precisamente las interacciones entre esas políticas y sus efectos las que construyen las dinámicas sociales y económicas en cuyo seno se dan los procesos de exclusión e inserción, afectando a personas y colectivos. En este sentido, podríamos decir que la llamada política social, a la que se acostumbran a confiar las respuestas a la exclusión, es una ficción teórica, ya que son el conjunto de los distintos aspectos vitales los que contribuyen o no a crear y nutrir las relaciones sociales que están en la base de las alternativas de inclusión. Precisamente por todo ello es difícil imaginar que se puedan dar respuestas reales y en el sentido que aquí defendemos, desde ámbitos territoriales muy amplios en los que se pierda el sentido de comunidad y de responsabilidad colectiva. Si hablamos de flexibilidad, de integralidad, de implicación colectiva, de comunidad y de inteligencia emocional, deberemos acudir al ámbito local para encontrar el grado de proximidad necesario para que todo ello sea posible. Y es precisamente en el ámbito local en el que es más posible introducir dinámicas de colaboración público-privado, que permitan aprovechar los distintos recursos de unos y otros, y generar o potenciar los lazos comunitarios, el llamado “capital social”, tan decisivo a hora de asegurar dinámicas de inclusión sostenibles en el tiempo y con garantías de generar autonomía y no dependencia, aunque ello no tenga porque implicar la difuminación de responsabilidades de los poderes públicos.

LA TRANSFORMACION DE LA POLÍTICA Y DEL ESTADO. 
LA SOCIEDAD RELACIONAL.
Si bien es cierto que nunca como ahora la democracia ha extendido su influencia y su legitimidad en el mundo como el sistema político más deseado y aceptado, ello no ha redundado en un aumento de la participación y de la implicación ciudadana. A lo largo de estos últimos años en el mundo hemos ido asistiendo al cambio de época. O lo que llamaríamos Innovación tecnológica y mundialización económica han sido los ejes motrices de ese cambio, que nos ha sorprendido por su profundidad y por su rapidez. Ni por asomo han cambiado tan rápidamente ni tan profundamente las formas de gobernar nuestras sociedades. Tenemos “nueva economía”, pero arrastramos “vieja política”, y ni la economía ni la política saben muy bien que papel juega o ha de jugar el privado social o el tercer sector en todo ello. Se han ido sucediendo los estudios que constatan procesos de alejamiento entre las instituciones políticas y la población. Las causas de esa “desafección democrática” pueden ser múltiples, pero todo apunta a que existe un desajuste entre necesidades sociales y formas de encarar y tratar de resolver esas necesidades desde las instituciones democráticas clásicas. El sistema que vamos dejando atrás, partía de la hipótesis que cuanto mayor desarrollo económico consiguiéramos a través de la economía de mercado, mejor viviríamos. Las consecuencias negativas o “no deseadas” del desarrollo capitalista, vendrían compensadas por el papel de los poderes públicos (representantes de los individuos que componían la sociedad), que con sus políticas (re)distribuirían bienes y servicios para evitar exclusiones y situaciones de carencia. Los cambios tecnológicos (que suponen en muchos casos la despersonalización del trabajo y de sus marcos de relación tradicional) y la mundialización económica (que supone una creciente autonomía de las fuerzas económicas en relación a los controles público-estatales), han supuesto un cambio de escenario, en el que ese equilibrio entre economía de mercado (libertad) y control público (igualdad) se da cada vez en menor medida. Desde la sociedad, desde la comunidad, desde el ámbito familiar e informal, se va dando una reacción que busca en los aspectos relacionales, de conexión social, de solidaridad (fraternidad), de implicación y corresponsabilidad colectiva, nuevas formas de responder a las demandas y necesidades sociales.
Lo que está en juego hoy, no es un simple ejercicio de cómo mejorar las relaciones entre política y sociedad, o como lograr recuperar el control público de una economía que ha emprendido el vuelo. Las voces y las iniciativas que surgen, de manera aún fragmentaria y contradictoria, desde lo que no es puramente mercantil o político-institucional, apuntan a formas de entender la ciudadanía y el protagonismo social desde nuevas bases. No se trata de seguir confiando en un desarrollo económico puramente mercantil que sea después compensado por lo social. No se trata sólo de mejorar los canales de relación entre sociedad y política. Las insatisfacciones y exigencias apuntan a formas de entender la sociedad de una manera radicalmente relacional. La actividad económica ha de entenderse siempre relacionada con el contexto social en el que se da, y por tanto no existe desarrollo económico sin desarrollo social. Los poderes públicos no son el centro o el vértice de las políticas de bienestar. El bienestar de la sociedad y de las personas que la componen, dependerá de entidades y redes comunitarias, de una pluralidad de intervenciones, en la que el papel de los poderes públicos vendrá determinado por su capacidad de relacionar intereses e iniciativas en torno de un “bien común” entendido como producto de ese mismo entramado relacional. Los seres humanos y sus relaciones sociales deberán ser cada vez más el centro de atención. La ciudadanía no podrá ser sólo el resultado de “más y/o mejor mercado” o de “más y/o mejor estado”. El ciudadano no es sólo un productor con derechos políticos o sociales. Las personas somos ciudadanos en la perspectiva política, económica, social y cultural, y en cada una de esas perspectivas la concreción de esa ciudadanía puede ser distinta. Pero, el punto de conexión será la calidad de vida, el reconocimiento de la persona en su globalidad, y su concreción en su capacidad de comunicación, en las relaciones que tenga y pueda tener. La exclusión no puede ser entendida sólo como carencia de bienes o como desigualdad, sino también y sobre todo como aislamiento, como falta de entramado relacional, como falta de oportunidades de comunicarse e intervenir. Somos y seremos ciudadanos por nuestras relaciones, no por mera pertenencia o concesión. Reforzar nuestros vínculos sociales de confianza, reforzar nuestra comunicación-participación, nuestra articulación social y nuestra autonomía, nos hará más fuertes en esas nuevas formas de democracia y participación que se apuntan.

EXCLUSIÓN E INCLUSIÓN ESTEREOTIPADA DE PERSONAS “NEGRAS” EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
La discriminación contra las minorías raciales, étnicas, políticas, religiosas, de género, de orientación sexual y de capacidad física en los medios de comunicación, especialmente en lo relacionado a programas de televisión y de publicidad, ha sido ampliamente discutida en los Estados Unidos y en el Reino Unido en las últimas tres décadas. La emergente conciencia de los derechos de las minorías en los años sesenta y los activismos contra la discriminación a las minorías impulsó los estudios y la expresión de opiniones públicas para atacar el racismo, sexismo, clasismo y heterosexismo en los medios de comunicación
En Venezuela, los estudios sobre el racismo en los medios y otros ámbitos sociales han sido poco usuales. En cuanto al racismo en los medios sólo podemos nombrar las publicaciones de Wright (1990) y de Charier (2000). Charier, quien trató la actitud de una gran mayoría de venezolanos de negar la existencia misma del racismo, explica metafóricamente este problema como un resultado de una “trampa ideológica” del discurso del mestizaje. Esta invisibilidad, interiorizada también por los propios “negros”, es la causa, según Charier, de la ausencia del activismo, la investigación y la conciencia sobre/contra el racismo en Venezuela.

Participación de “negros” en los medios de comunicación en Venezuela
(Aspecto general)
Un equipo de investigación registró imágenes fotográficas de 253 vallas publicitarias, de las cuales depuramos 133 variantes con imagen humana. Los sitios de pesquisa fueron las Avenidas “Francisco de Miranda”, “Sucre” y “San Martín” y las Autopistas “Francisco Fajardo”, “Prados del Este” y Caracas - La Guaira. Las mencionadas son las vías de tránsito más importantes en la Zona Metropolitana de Caracas y sus adyacencias según el criterio de la empresa Afichera Nacional, C.A., una de las principales de anuncios exteriores. Los materiales del certamen de belleza son los brochures (materiales impresos con fotografías) oficiales publicados para el evento anual de “Miss Venezuela” de los años 2000 y 2001. Los materiales de telenovelas son de los brochures oficiales producidos por Venevisin (VV) y Radio Caracas Televisión (RCTV), los dos principales canales de televisión en Venezuela. De total 21 telenovelas producidas por los dos canales entre el año 1999 y el 2001, seleccionamos al azar 3 obras por canal (6 por total). De éstas, analizamos las fotografías del elenco principal que aparecen en los brochures.
1.    Entre 133 vallas analizadas, en 10 piezas participan personajes “negros” según promedio de observación de 91 informantes.
2.    Entre 116 comerciales de televisión analizados, en 14 piezas participan personajes “negros” según promedio de observación de 5 informantes.
3.    Entre 62 comerciantes de cine analizados, en 5 piezas participan personajes “negros” según promedio de observación de 5 informantes
4.    Entre 53 finalistas del certamen “Miss Venezuela”, 2 fueron percibidas como “negras” según promedio de observación de 91 informantes actores fueron percibidas como “negras” según promedio.

La marginalización de modelos “negro/as” no sólo puede apreciarse en términos cuantitativos, sino también cualitativos, en múltiples facetas de su vida profesional. Por ejemplo, los/las modelos “negro/as” participan menos en campañas publicitarias que los de otros “tipos”. En llamadas telefónicas para las convocatorias de casting en publicidad, se suelen escuchar expresiones como “no mande muchos/as negros/as”. Para un casting de personajes en grupo, casi siempre hay un único cupo para un/a “negro/a” por lo tanto lo/las modelos “negros/as” no compiten con otros modelos sino entre ellos/as mismos/as.
En los actuales tiempos de globalización, la producción social de representaciones de ideas de “identidad”, “cultura”, “biodiversidad”, “sociedad civil”, “ciudadanía” y otras que juegan papeles significativos tanto en la constitución de actores sociales como en la orientación de sus prácticas, se relaciona de diversas maneras con la participación de esos actores como por ejemplo organizaciones indígenas, civiles, ambientalistas, etc. en sistemas de relaciones transnacionales en los cuales intervienen también actores locales de otros países y actores globales.
A través del aprendizaje de conceptos claves y términos simbólicamente eficaces dentro de estos procesos globales, los actores afro-venezolanos también adquirieron prestigio como representante de la “sociedad civil de base” y acumularon poder de negociación con el sector público, logrando por fin el reconocimiento de la existencia del racismo como problema social por parte del gobierno nacional.

POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.
Para hacer referencia a los nuevos problemas sociales y económicos asociados a la globalización Inicialmente el concepto de exclusión social se utilizó en Europa, primero en Francia, Italia y los países nórdicos, como el empleo precario y el subempleo, la inserción económica, política y cultural de los inmigrantes o la desintegración social producto de diferencias étnicas. Específicamente, se definía exclusión social como los mecanismos a través de los cuales personas y grupos son despojados de la participación y  titularidad de los derechos sociales, o como un proceso que excluye a una parte de la población del disfrute de las oportunidades económicas y sociales1. En ese contexto, la noción de exclusión social se presentaba más amplia que el concepto de pobreza ya que representa un fenómeno que corresponde a la exclusión de los mercados, pero también de las instituciones sociales y culturales. Sin embargo, también se indicaba que era un concepto complementario ya que permite tratar aspectos asociados la pobreza que no derivan de la carencia de ingresos. Simultáneamente, la Organización Internacional del Trabajo ha venido desarrollando un amplio programa sobre exclusión social. La OIT ha utilizado la exclusión social como un fenómeno multidimensional de segundo orden que involucra tres dimensiones: económica; política y cultura,  que se acumulan para dificultar la capacidad de grupos sociales e individuos para cambiar su posición (en términos de ingresos y jerarquía social) en la sociedad
El marco analítico de la exclusión social permite vincular procesos de acumulación de riesgos (económicos, sociales, culturales, políticos e institucionales) Conceptualmente la perspectiva de la exclusión social representa un modelo multidimensional y procesal para el entendimiento de los distintos factores que contribuyen a la generación de pobreza y desigualdad social en una formación social determinada. Dado lo anterior, la exclusión social está definida por los mecanismos institucionales y procesos que determinan que ciertos sectores sociales no tengan las mismas oportunidades de integración que otros. La observación previa tiene una consecuencia de orden metodológico muy importante ya que permite visualizar las fortalezas y debilidades que tiene la noción de exclusión social. Metodológicamente, el marco analítico derivado de la exclusión social se concentra en los procesos y no solamente en los resultados o situación de depravación que experimentan los sujetos sociales. Es decir, el análisis enfatiza el entendimiento de los mecanismos que generan exclusión. Esto quiere decir que la exclusión social, más que representar un estado, refleja un proceso que puede llevar a distintos resultados (pobreza, desigualdad, marginalidad).
Venezuela lidera la lucha contra el capitalismo y la exclusión social, y será el primer país capaz de construir una revolución pacífica, Durante el desarrollo de la conferencia Construyendo sociedades solidarias, las políticas de inclusión social y combate contra la pobreza: Misiones sociales bolivarianas, desarrollada en el contexto de la VII Cumbre Social por la Unión Latinoamericana y Caribeña, Venezuela utiliza más de 60% de sus ingresos en el diseño y ejecución de programas sociales.
En este sentido, Ejecutivo Nacional creó más de 29 misiones sociales, destinadas a combatir la exclusión social y garantizar los derechos fundamentales de la población.
mediante la Misión Alimentación, el Ejecutivo Nacional ofrece diariamente alimentación balanceada y gratuita en las casas de alimentación a más de 100 mil personas en situación de pobreza extrema, tres millones de personas se benefician con el suministro de módulos de alimentación, 11 millones se benefician de la venta de alimentos a precios subsidiados en la red de distribución Mercal y 7 millones adquieren los productos de la cesta alimenticia a precios regulados en la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval). Venezuela fortalece los programas de desarrollo integral de los sectores en situación de exclusión o vulnerabilidad y el cumplimiento de las metas del milenio con misiones como Negra Hipólita, Madres del Barrio y las educativas, entre otras. El Gobierno y el pueblo venezolano también avanzan en la construcción de un modelo socialista que garantice la redistribución de la riqueza “para acabar con el modelo capitalista que produce en el mundo 3 mil millones de personas con carencias alimenticias, mientras 8 millones mueren de hambre cada año. Es por ello que sólo la producción social en armonía con la naturaleza garantiza el desarrollo y la justicia social”.

GLOSARIO
1.    Acción: “Es una categoría situacional. No tiene insignificado absoluto o igual para todos los actores…su significado es ambiguo sin la explicación del contexto de la situación y de las intenciones del actor…la acción es susceptible de varias interpretaciones situacionales por los distintos actores sociales que se relacionan con ellas”. (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
2.    Actor / Actores: “…cualquier persona natural, o conjunto de personas naturales, que en situaciones asume la posición de un jugador (como aliado, oponente, aliado-oponente o indiferente) frente a otros actores”. (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
Persona o grupo de personas que asumen posiciones diferentes dependiendo de la circunstancia que le toque asumir frente a otros actores, las cuales pueden ser de apoyo, oposición o indiferencia.
3.    Actores Sociales: “…son fuerzas sociales y personalidades que controlan centros de poder. Estos centros de poder se formalizan muchas veces como instituciones.
La distinción entre fuerzas sociales y centros de poder es ambigua. Un partido político es, al mismo tiempo, una fuerza social y un centro de poder. En cambio, un Municipio es un centro de poder, pero no es una fuerza social.
Los actores sociales controlan los centros de poder…Pero, además, hay instituciones que en si mismas constituyen fuerzas sociales, como la iglesia y las fuerzas armadas…”
4.    Actos de Regulación: Se constituyen en normas, leyes, decretos, ordenanzas, entre otras, que tienen como propósito regular las actuaciones y campos de acción de los distintos actores, organizaciones, comunidades.
5.    Áreas de Trabajo: “Las áreas de trabajo se constituyen en relación con las particularidades y los problemas más relevantes de la comunidad. El número y contenido de las áreas de trabajo depende de la realidad de cada comunidad, pudiendo ser: de economía popular y desarrollo endógeno; desarrollo social integral; vivienda, hábitat e infraestructura; y cualquier otra que defina la comunidad. Las áreas de trabajo agruparán varios comités de trabajo.” (Artículo 4, numeral 7 de la Ley de los Consejos Comunales)
6.    Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas: “Es la instancia primaria para el ejercicio del poder, la participación y el protagonismo popular, cuyas decisiones son de carácter vinculante para el consejo comunal respectivo.” (Artículo 4, numeral 5 de la Ley de los Consejos Comunales)
7.    Bienes: Constituyen aquellos elementos producto del trabajo humano, por ejemplo, bienes muebles, bienes de consumo, bienes de producción, bienes inmuebles o raíces que pueden ser transables por otros bienes o servicios (Insumo – Producto - Resultado).
8.    Banco Comunal: “El Banco Comunal es la forma de organización y gestión económica-financiera de los recursos de los Consejos Comunales; es una organización flexible, abierta, democrática, solidaria y participativa.”  (Artículo 4, numeral 10 de la Ley de los Consejos Comunales)
9.    Burocracia: Poder de los servicios administrativos dentro del sector público, que aumentan los costos y tiempo de respuesta a las solicitudes de los ciudadanos y ciudadanas.
10.      Calidad de Vida: “La calidad de vida es un concepto amplio y complejo, incluido con la satisfacción de necesidades psicológicas y emocionales y de las aspiraciones sociales, valores culturales y estéticos, vida familiar apropiadamente ajustada, provisión de varios beneficios, servicios y distracciones sociales, y satisfacción de las necesidades esenciales.” (Identificación y Representación de Necesidades Sociales, Modulo II, MSDS, 2002).
11.      Ciudadanía: la ciudadanía es aquel conjunto de prácticas que definen a una persona como miembro de pleno derecho dentro de una sociedad
12.      Comité de Trabajo del Consejo Comunal: “Colectivo o grupo de personas organizadas para ejercer funciones específicas, atender necesidades y desarrollar las potencialidades de cada comunidad. El comité de trabajo, articulara y promoverá la participación e integración de las organizaciones comunitarias, movimientos sociales y habitantes de la comunidad.”   (Artículo 4, numeral 6 de la Ley de los Consejos Comunales)
13.      Comunidad: “Es el conglomerado social de familias, ciudadanos y ciudadanas que habitan en un área geográfica determinada, que comparten una historia e intereses comunes, se conocen y relacionan entre si, usan los mismos servicios públicos y comparten necesidades y potencialidades similares: económicas, sociales, urbanísticas y de otra índole.” (Artículo 4, numeral 1 de la Ley de los Consejos Comunales)
14.      Consejo Comunal: “Los Consejos Comunales en el marco constitucional de la democracia participativa y protagónica, son instancias de participación, articulación e integración entre las diversas organizaciones comunitarias, grupos sociales y los ciudadanos y ciudadanas, que permiten al pueblo organizado ejercer directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcción de una sociedad de equidad y justicia social.” (Artículo 2 de la Leyde los Consejos Comunales)
15.      Contraloría: “Oficina del Estado que controla las diversas cuentas del gobierno” (Diccionario Pequeño Larousse Ilustrado, 1994).
16.      Contraloría Social: Es un conjunto de acciones de control, vigilancia y evaluación que realizan los ciudadanos y ciudadanas, con el propósito de contribuir a que la gestión gubernamental y el manejo de los recursos públicos se realice en términos de transparencia, eficiencia, eficacia y honradez. Así mismo es un instrumento contra la corrupción y el burocratismo.
La consolidación de un Estado Social de Derecho y Justicia depende de todos los ciudadanos y ciudadanas de la comunidad, por ello todos tenemos la facultad y el mandato constitucional y legal de ejercer el control social en nuestras respectivas comunidades, así como promoverla y facilitarla.
17.      Control Social: Competencia constitucional y legal que poseen los ciudadanos y ciudadanas de las distintas comunidades, para supervisar, vigilar, evaluar los bienes y servicios ejecutados por parte de los gobiernos nacional, estadal y municipal, así como las obras comunitarias.
18.      Cooperación: Acción solidaria o de colaboración de una persona, grupo de personas o países respecto de otras personas, comunidades o países para lograr objetivos que beneficien a uno o ambos involucrados.
19.      Corresponsabilidad: Responsabilidad compartida para la ejecución de una actividad específica.
20.      Corrupción: Actos contrarios a los procedimientos establecidos como norma dentro de la administración pública, tales como falsificación de documento, distracción de recursos, apropiación indebida de cosa pública, entre otras.
21.      Efectividad: “Balance resultante entre los efectos deseados y los efectos indeseados de una operación. Mientras menos son los efectos indeseados, en comparación con los deseados, mayor es la efectividad.” (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
22.      Eficacia: “La eficacia es una relación producto – resultados… que apunta a la capacidad o potencia del producto de la operación para modificar en la cantidad y calidad deseada el vector de definición del problema (descriptor)*[1]. La eficacia es de tipo direccional.” (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
23.      Eficiencia: “La eficiencia es una relación insumos – producto que satisface un criterio establecido de maximización o minimización. La eficiencia es interna y procesal”. (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
Responde a la relación insumos – producto, donde se es más eficiente en la medida que con menor cantidad de insumos se pueden producir los mismos productos, o con la misma cantidad de insumos se pueden producir más productos, lo contrario revelaría una baja eficiencia.
24.      Evaluación: Comparación entre una situación inicial indeseada y otra situación intermedia o final deseada, a través de un patrón o referencia, posterior a la ejecución de un proyecto, acciones o actos de regulación.
25.      Fondos Públicos: Recursos financieros y presupuestarios asignados a los distintos niveles de gobierno, así como a sus respectivos entes u organismos.
26.      Gobierno: “Gobierno o conducción es el arte y la ciencia del actor para movilizar organizaciones y ciudadanos en el juego social, procesando problemas conflictivos que cruzan todos los compartimientos de las ciencias, a partir de variables imprecisas, inciertas y cambiantes (incertidumbre), con el propósito de construirle posibilidades a su proyecto político.” (Zambrano, Kilian. Planificación Estratégica Situacional. Diccionario, 2005)
27.      Inequidad: “Desigualdades, entre grupos humanos, que son innecesarias, injustas y evitables.” (Identificación y Representación de Necesidades Sociales, Modulo II, MSDS, 2002).
28.      Inversión Pública: Aporte financiero por parte de los organismos del sector público para la ejecución de bienes, servicios y/o actos de regulación, con el propósito de mejorar la calidad de vida de los habitantes de un sector, región o país.
29.      Justicia Social: Aspiración a crear un régimen social de equidad y justicia para todos los ciudadanos, sin desigualdades, injusticias y privilegios. En su sentido restringido se refiere solamente a las disposiciones que tienen por objeto mejorar las condiciones del trabajador o reconocer sus reivindicaciones. La expresión mínima concreta de justicia social sería entre otras: la posibilidad de disponer de viviendas, indumentarias y alimentación adecuada; de satisfacer sin angustias sus necesidades y las de su familia, en forma que le permita trabajar sin presiones, descansar libre de preocupaciones y gozar mesuradamente de expansiones espirituales y materiales. La justicia social responde a la necesidad social de elevar el nivel de vida y de trabajo con los recursos directos e indirectos que permite el desarrollo económico.” (Identificación y Representación de Necesidades Sociales, Modulo II, MSDS, 2002).
30.      Necesidad Social: Es la expresión del déficit en la garantía de los derechos constitucionales.
“Son todos aquellos ámbitos indispensables para alcanzar una plena calidad de vida, y que garantizados como derechos humanos y sociales universales, deben ser el principal objeto de respuesta por parte de los entes que tienen a su cargo la gestión pública…” (Identificación y Representación de Necesidades Sociales, Modulo II, MSDS, 2002).
31.      Organizaciones Comunitarias: “Organizaciones que existen o pueden existir en las comunidades y que agrupan a un conjunto de ciudadanos y ciudadanas en base a objetivos e intereses comunes, tales como: comités de tierra, comités de salud, mesas técnicas de agua, grupos culturales, clubes deportivos, puntos de encuentros y organizaciones de mujeres, sindicatos y organizaciones de trabajadores y trabajadoras, organizaciones juveniles o estudiantiles, asociaciones civiles, cooperativas, entre otras.” (Artículo 4, numeral 8 de la Leyde los Consejos Comunales)
32.      Participación Social: “Incorporación de la sociedad civil en la gestión colectiva en diferentes ámbitos de la vida social, garantizando a todos y cada uno de los integrantes de una comunidad la toma de decisiones, el protagonismo, la construcción de una voluntad colectiva de convivencia, el establecimiento de diferentes formas de realización individual y la generación de mecanismos para el desarrollo humano.” (Identificación y Representación de Necesidades Sociales, Modulo II, MSDS, 2002).
33.      Planificación: “La planificación es:
         • El cálculo que precede y preside la acción.
         • La mediación entre el conocimiento y la acción.
“La planificación es una herramienta de apoyo al proceso de dirección, ya que contribuye a mejorar la calidad de las decisiones.”  (Carucci, Flavio, Planificación Estratégica por Problemas: Un enfoque participativo, 1995)
34.      Presupuesto: Es la estimación de ingresos y de egresos para un período presupuestario o período de tiempo determinado.
35.      Presupuesto público: Es el cálculo anticipado de los ingresos y egresos del sector público durante un ejercicio fiscal (01-01 al 31-12)
36.      Programas Sociales: “Los programas sociales deben ser vistos como una herramienta de la política social que permita lograr una mejor calidad de vida y una distribución de las oportunidades, permitiendo a la población participar en la construcción de su desarrollo…” (Guía para la Identificación, Preparación y Evaluación de Programas Sociales, ILPES-CEPAL, 1998)
Proyecto: “los proyectos son la materialización de la inversión pública y privada.” “en el nivel micro, los proyectos son la materialización de la inversión pública y privada, y que hacer esfuerzos por encontrar las mejores alternativas de uso de esos recursos es fundamental para contribuir a obtener un crecimiento acelerado…” (Silva Lira, Iván. Preparación y Evaluación

CONCLUSIÓN
Consideramos que se debe tener en cuenta que pueden existir instrumentos que, temporalmente debido a la urgencia y profundidad del problema social, sean asistencialistas en su ejecución inicial, pero no en su diseño.
Contribuyen a definir con mayor precisión qué se entiende por exclusión social y cuál es su relevancia conceptual y analítica. Al respecto, lo primero que debe enfatizarse es que la exclusión social no debe ser entendida solo como una categoría o un estado en el que ciertos grupos sociales se encuentran o pueden llegar. Más bien, los trabajos aquí presentados nos señalan que la exclusión social debe ser conceptualizada como un proceso. Esto es, su valor radica en que permite entender cómo se concatenan diversos factores de riesgo (económicos, político-institucionales y socioculturales) que llevan a que ciertos grupos sociales se encuentren en una situación de clara desventaja y desigualdad social y, por lo tanto, permite evaluar y diseñar instrumentos de política social en una forma más integral.

BIBLIOGRAFÍA

Constitución De La Republica Bolivariana De Venezuela.
Pág. wed de Internet:
Books.google.com
Es.wikipedia.org
Unpan1.un.org
www.monografias.com › Economía - En caché - Similares
Coralx.ufsm.br/afirme/ARTIGOS/internacionais/int03.pdf - Similares
www.venezuela-oas.org/IntervencionJorgeValerofondohumanitariointernac
Parte del material utilizado en exposiciones anteriores de la exclusión social.

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